¿Por qué los cubanos no se rebelan?

Buena pregunta, amigo.

 Yo tengo mi propia interpretación, alimentada por mi experiencia de haber estudiado en la URSS, y varias visitas que hice a los todavía países de Europa Oriental.

 En la vida del individuo, creo yo, no hay cosa más importante que el trabajo. Mediante el trabajo aportamos a la sociedad y recibimos toda cuota de valores materiales y espirituales que alimentan nuestras vidas, como seres humanos, como pareja, como padres, como amigos.

En el Socialismo, el Estado es el dueño de los medios de producción, y como consecuencia, es el único empleador.

En el Capitalismo, hay varios empleadores, unos más o menos poderosos. Algunos muy poderosos. Pero nunca es el único.

En la vida, nos peleamos con el empleador una sola vez. Eso se evita a toda costa.

Los riesgos de perder un empleo son altos, pero no imperecederos en el Capitalismo. Yo he sido despedido dos veces, pero no es el fin del mundo.

En Cuba, como en la URSS, el trabajo se pierde una sola vez y es de por vida. No es que te quedes sin trabajo, si vemos al trabajo como algo abstracto, pero no lo es, el trabajo es algo dinámico, complejo, de relaciones sociales intensas, donde nos vamos perfeccionando y ese perfeccionamiento viene con sus frutos, mayores responsabilidades, mayores ingresos, mayor satisfacción espiritual. La carrera, si acaso puede sintetizar de alguna forma nuestro desarrollo laboral. En el Socialismo, tu carrera se ve truncada de una vez y por todas. Si eres médico, o maestro, o lo que sea, si tienes un problema con tu empleador, ahí terminó tu carrera.

Y eso genera un miedo muy grande, porque nadie quiere arriesgar su vida entera.

Dos pueblos tan diferentes como el ruso y el cubano, actuaban en su vida de formas tan parecidas en las cosas más importantes de la vida, un ruso y un cubano eran más similares que un cubano  y un venezolano. Que conste que los conozco a los tres. Mucha razón tenía Marx cuando afirmaba que el entorno de las relaciones económicas determina al ser.

De esa forma, estimado amigo, el control sobre el individuo es máximo y de contra casi invisible. No precisa de soldados y armas en la calle para infundir temor. Te tienen agarrado por donde más duele.

El Trabajo.

Haga una lectura serena de los eventos en Europa Oriental, líderes vitalicios que morían en el poder como El Papa, sociedades mezquinas, ineficientes, silenciosas, exactamente lo que ha sucedido en Cuba en la historia de la Revolución.

 Desfiles multitudinario para honrar a líderes sin carisma y en sus Plazas de la Revolución.

Deportistas como soldados ganando medallas olímpicas.

Prensa de un solo color y una sola Verdad. Los rusos fueron más francos, a su Granma lo llamaron Verdad.

Un solo partido.

Una misma economía que se desmoronó ante el empuje de sociedades más dinámicas y libres.

Una educación doctrinaria desde que eres un párvulo, una cultura al servicio de esa doctrina. Claro que el adoctrinamiento es un factor muy fuerte y decisivo en la falsa imagen de sumisión que se transmite.

Hay que ver los factores que ponen en riesgo tu empleo.

Por razones completamente humanas, cuando el hombre tiene cuotas tan altas de poder, cuotas por demás indisputables, los niveles de tolerancia se van a los extremos.

Por ejemplo, tú puedes ser el fidelista mayor del mundo, pero si osas hacer un planteamiento como “Fidel es un genio…pero creo que se fue un poco la mano con eso del Café Caturra”. Tu carrera se pone peligro. Por primera y última vez en tu vida. Apenas por dudar del Gran Líder.

Por eso en Cuba hacer carrera es un tema político, no son los mejores los que dirigen, son los más fieles. Si no eres muy fiel, no haces ni el equipo nacional de beisbol. Y que me reten los apologistas si miento. Así seas Omar Linares o Barry Bonds.

Así seas el mejor médico o el mejor ingeniero o el mejor sembrador de papa, o el mejor criador de vacas.

Conclusión, que tienes esa sociedad donde todos dicen en voz alta lo que no piensan. Todos tienen miedo de ser escuchado. Todos tienen miedo a que les lean el pensamiento. Todos se aterran antes una cámara de un periodista, al menos que estés borracho como Pánfilo.

Conclusión, tienes además una sociedad que no alinea con sus mejores jugadores en la agricultura, o la construcción, o en la manufactura de zapatos.

No puedes tener otra cosa que resultados basura.

¿Se puede juzgar al pueblo por no ser creativo, no echar el extra en el trabajo, o no ser suficientemente emprendedores?

Tú no puedes juzgar a los jugadores, tiene que cambiar las reglas primero. Y eso es lo que sucede, los que ponen las reglas, se quejan de los resultados pobres de sus jugadores. Sus pichoncitos. Da rabia.

Hasta que no se cambien las reglas, y no creo sea posible con estos managers, seguiremos son las mismas falencias y la misma sociedad dormida, silenciosa y evasiva.

Se evaden en lo que sea. Con o sin Ajuste Cubano.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *